Gastronomía: Como seran los protocolos y su impacto en las cuentas comerciales

Si bien aún no hay fecha para su apertura, varios comercios gastronómicos ya hicieron modificaciones en sus locales para reabrir, lo que les implica un gasto extra en una situación de ingresos mínimos.

Mamparas, alcohol en gel, termómetros. Estos elementos son algunos de los insumos que los bares y restaurantes deberieron salir a comprar para estar listos y abrir nuevamente sus puertas. Sin embargo, son sólo una parte de sus nuevos costos.

Capacitación a los empleados, nueva cartelería y digitalización de procesos también se suman a los gastos que les implica la ‘nueva normalidad’. En promedio, un 20% de aumento en sus costos en tiempos de ingresos casi nulos.

Y, si bien aún esperan la habilitación para funcionar con mesas al aire libre en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, ya adecúan sus espacios con las medidas de prevención y seguridad sugeridas por los especialistas para que sus comensales asistan con tranquilidad y se sientan protegidos.

Algunos locales ya se adelantaron e hicieron las modificaciones necesarias para adaptar sus espacios. No les resultó para nada económico. La adecuación de sus instalaciones triplicaron, en algunos casos, sus costos habituales.

Este gasto extra complica aún más la situación financiera de las empresas, que, desde el inicio de la cuarentena, arrastran una caída de las ventas de hasta el 90%, según las entidades del rubro. Al tener sus salones cerrados, debieron ingeniárselas para hacer envíos a domicilio y ofrecer take-away. Pero estos formatos no compensan: apenas venden un 10% de lo que vendían antes del aislamiento.

La cadena de cafeterías Tostado realizó una inversión de entre $ 50.000 y $ 60.000 por local para la compra de mamparas acrílicas, trípodes de alcohol en gel y termómetros digitales. «Parte se destina a una auditoría que estamos realizando. Se abona por única vez y sale $ 30.000. El objetivo es hacer un diagnóstico de nuestros espacios para efectuar mejoras y capacitar a los empleados, y así obtener una certificación», dice Fernando Goijman, fundador de la compañía con 14 sucursales, entre propias y franquicias.

protocolo bares

En un letrero que la marca ubicó junto a sus menús, al igual que en folletos en mesas, informa las medidas de seguridad que tomó. «Capacitamos al personal con el protocolo de prevención, controlamos la temperatura de los empleados y los clientes, exigimos el uso de barbijos y alcohol en gel, desinfectamos la materia prima y el packaging, preparamos los pedidos extremando los cuidados y las normas de higiene, e incorporamos el doble sellado de los paquetes», detalla la enumeración, entre otros recaudos que contempla.
Por los arreglos, a la empresa se le triplicaron los costos. «Solamente el gasto en insumos descartables representaba alrededor del 1% del total de las ventas y ya alcanza el 5%», explicaron.

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