Seguridad:
Detuvieron a otro sujeto por el tiroteo del domingo

fuentes ligadas a la investigación. Se trata de un sujeto de 45 años que fue detenido durante un allanamiento en General Rodríguez. Sería el dueño de un Renault Sandero que fue identificado entre los vehículos en los que llegaron los barras a Luján y asesinaron a Joaquín Bustos Coronel.

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Esta mañana, fuentes investigativas confirmaron la detención del segundo sujeto que es investigado por el crimen de Joaquín Bustos Coronel, el joven de 18 años e hincha de Luján que fue baleado el domingo.

Se trata de un hombre de 45 años identificado como Mauricio Pare, quien fue detenido en el marco de un allanamiento realizado en General Rodríguez por el presunto delito de “encubrimiento agravado. El sujeto, trascendió, sería el conductor y dueño de un Renault Sandero, vehículo que fue identificado como uno de los que llegaron a Luján con personas armadas mientras se jugaba el clásico.

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La Justicia activó la investigación y ya tiene dos detenidos y otras tres personas que están siendo intensamente buscadas. Y uno de los que se encuentra en la mira es Ariel González, hijo del presidente del club y funcionario de alto rango de la Municipalidad de General Rodríguez, ya que tuvo a su cargo la dirección municipal del barrio Malvinas, uno de los más pobres del partido, y en enero de este año fue designado a partir del decreto 2.492 como director de Transporte.

Ariel González está sindicado según la investigación policial como el presunto jefe de la barra, algo que ya habían señalado en un hecho anterior en junio en una causa que no prosperó, y además como usuario del Peugeot 308 blanco del que según los testigos bajaron dos personas y dispararon contra los hinchas del equipo rival. A última hora de la tarde se allanó la casa familiar de los González, pero no encontraron ni el auto ni a ninguno de los moradores, sólo apareció la madre y ex esposa de Carlos González, presidente del club, cuando ya el operativo estaba terminando. Igual, habrá que ver si pueden probar que el funcionario municipal estaba en el lugar del hecho o si el auto que se le adjudica estaba siendo manejado por otra persona el domingo. Pero su situación, según fuentes de la investigación, está muy complicada por estas horas.

La causa la está llevando adelante la UFI 10 de Mercedes a cargo de la doctora María Laura Cordiviola. Y a partir de las imágenes de video y de los testimonios recabados ya tienen armado el rompecabezas de cómo sucedió todo. A diferencia de lo que se pensaba en un primer momento, hubo dos acciones a balazos y no sólo una: la primera ocurrió sobre la propia calle del estadio, donde ahí habrían participado los ocupantes del Peugeot blanco y de un VW Vento oscuro del que se ve que salen armas, y un segundo hecho producido a 150 metros de la cancha, donde quienes dispararon habrían bajado de un Corsa blanco y habrían sido proveídos de las armas por los ocupantes de un Audi Negro. Por eso la Justicia fue sobre los presuntos dueños de esos cuatro autos, y también de un Sandero color bordó, que habría sido clave para la huida junto a una camioneta que extrañamente no tenía patente, pero que según informes de la Bonaerense pertenecería a un hombre cuyas iniciales son P. F., con vínculos muy estrechos con la política, el sindicalismo y los bajos fondos de todo General Rodríguez.

Así se hicieron allanamientos sobre los presuntos dueños de esos cinco autos y sólo dieron con dos. César Ramírez, detenido y acusado de ser el propietario del Corsa blanco que participó del segundo hecho y Mauricio Pare, titular del Sandero bordó que sirvió para la huida. También quedaron demoradas dos mujeres acusadas de encubrimiento porque presuntamente fueron las encargadas de intentar descartar la ropa de Ramírez para que no pueda identificárselo. Ambas quedaron en libertad por la noche.

Además se hicieron allanamientos en el club y en la sede donde estuvo presente el vicepresidente del club. Allí se encontró en una oficina un revolver calibre 38 con todo el cargador lleno. Pero nadie se hizo cargo de la posesión de ese arma, que fue llevada por los uniformados para ser periciada. Igual no parece que esa pistola haya participado del ataque, porque los casquillos levantados en la cancha de Luján eran nueve milímetros.

Serverlujan, Servicio ténico informático