Aunque la producción de las Pymes Industriales continuó con su proceso de recuperación, no llega todavía a los niveles de 2019. En junio, siete de las once ramas manufactureras analizadas produjeron por encima de ese año, pero en el acumulado del primer semestre está 5,2% abajo.
Según el estudio, los casos de COVID-19 en el personal, siguieron complicando la actividad. Asimismo, hubo algunas dificultades para conseguir insumos y demoras en los cobros de clientes. Ante este escenario, la percepción que prevalece entre los industriales sigue siendo de situación de crisis. La mitad señala que su situación es regular o mala.
Un dato positivo, es que, a pesar de la coyuntura delicada, el 27% de las empresas consultadas tienen previsto realizar nuevas inversiones en los próximos seis meses. Las inversiones se orientan principalmente a la incorporación de maquinaria nueva, o mejoras de procesos de la empresa, con fuerte tendencia hacia la digitalización.
Desde CAME informaron que el 54,3% de las industrias relevadas dijo haber tenido rentabilidad positiva, casi 10 puntos arriba de mayo. Otro 26% tuvo rentabilidad nula y 19,7% negativa (1,1 puntos porcentual más que en mayo). Además, las pymes operaron con un 67,7% de su capacidad instalada, 0,3 puntos por encima de mayo, unos 14,8 puntos arriba de junio 2020, y 9,4 puntos mayor a junio 2019.
La consultora Ecolatina emitió además un informe “PyMEdemia: Argentina, con menos empresas que hace diez años”, donde menciona que “el saldo de la pandemia está siendo la pérdida de aproximadamente 20 mil unidades productivas (-4%), junto con la destrucción de 100 mil puestos formales de trabajo (-1,6%)”.
Entre las empresas que tuvieron que cerrar sus puertas, el segmento más afectado son las proveedoras de servicios: el 95% de las firmas que cerraron pertenecían a este rubro, representando una caída de 5 por ciento. Con los datos globales de 2020, la plaza total de empresas se redujo un 4,2% y volvió a los niveles de 2008.
Más de la mitad de los cierres se concentró en empresas de comercio (-4,1%), transporte (-8,1%) y gastronomía y hotelería (-13,8%), casualmente, los rubros más golpeados por las restricciones, analizó Ecolatina. Por su parte, las empresas productoras de bienes se redujeron “solo” en 0,8%, mostrando una pérdida neta de 700 firmas.