Puerto La Plata o el principio del fin de la patria camionera

Comosión Nacional Salvemos al tren

Por el país a todo tren.

La cara visible de la corrupción es la muerte y su cómplice el silencio.

puerto-la-plataA fin de la segunda guerra mundial los yanquis pensaban que la energía seria gratis e infinita, y empezaron a modelar el mundo que administraban de acuerdo a esa fórmula, la energía atómica recién domada y unas prácticamente infinitas reservas de petróleo abonaban la hipótesis de un mundo donde no era necesario cuidar la energía.

En nuestro país el correlato de esa política se llamo plan Larkin y donde teníamos vías construimos caminos y donde había trenes pusimos pesados camiones.

El puerto La Plata tenia entrada para las dos trochas que había en la PBA, el Roca de trocha ancha y el Belgrano que en esa época se llamaba provincial.
Primero dejo de usarse el Belgrano y luego casi el Roca, el puerto tiene entrada ferroviaria por ambas márgenes, del lado de Berisso, que llegaba a los frigoríficos y del lado de Ensenada de donde aun hoy sigue saliendo el carbón que llega en tren desde la lejana Lujan de Cuyo.

Cuando se planteo el nuevo puerto de contenedores de La Plata la opción del tren no se tomo en cuenta, el camión era más fácil, sobre todo si las inversiones en infraestructura caminera era hechas desde nuestro dispendioso Estado.
El privado no tenia que invertir ni en locomotoras ni en vagones, y el Estado bobo ese que nos cobra impuestos a todos los mortales, les regalaría los caminos para que los usufructuaran sin costo.

La crisis de ese estado dilapidador e irracional llevo a que los caminos no se construyeran, lo cual dificultara el paso de los camiones y destruiría a corto plazo los caminos vecinales, con lo cual la alternativa del camión significa que a corto plazo únicamente se podrá salir de Berisso en helicóptero ya que simplemente los caminos desaparecerán debajo de las ruedas de los pesados camiones y junto con ellos la posibilidad de negocio del nuevo puerto.
La crisis del combustible con una nafta a 10$ que rápidamente llegará a 20$ arrastrara al gas oil y con ella a los costos del transporte, 9000 millones de dólares de déficit en la cuenta de combustible hacen entrar en razón hasta al más díscolo.

Y hoy por fin escuchamos a la gente del puerto hablar de la posibilidad del ferrocarril, cuando eso debió ser el punto de inicio del proyecto, pero como dicen por allí, a la fuerza ahorcan y la posibilidad cierta de abortar el negocio ha llevado a esta gente a entrar en razón.
Una lástima no haber escuchado otras voces mas racionales que mucho antes les habían advertido y haber perdido el tiempo que perdieron, pero como dicen por allí negocios son los negocios y esta gente del puerto ha mostrado que le importa muy poco el impacto que causaran a los vecinos y que su fibra más sensible se encuentra en el bolsillo.

Comisión Nacional Salvemos al tren

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