20 de noviembre

20 de noviembre: recordar, celebrar y exigir

El 20 de noviembre de 1989, en Asamblea General de Naciones Unidas, se aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). Este instrumento internacional, que enfoca los derechos humanos en clave de niñez, es el tratado más ampliamente ratificado alrededor del mundo. Esto significa que los Estados firmantes deben rendir cuentas acerca de las políticas que llevan adelante para cumplir con esos derechos.

Por la Lic. Alejandra Perinetti
El 20 de noviembre de 1989, es el punto culmine de un proceso que comenzó en 1959 cuando la ONU aprobó la Declaración de los Derechos del Niño. Tuvieron que pasar cuarenta y un años para que los organismos internacionales comenzaran a interpelar a los niños como sujetos de derechos.

Entender a los niños y niñas como sujetos de derechos implica, además de correrse de la mirada adulto-céntrica que pretende cierta supremacía respecto de los niños y niñas, aprender a escuchar qué es lo que tienen para decir y actuar en consecuencia. Además, sitúa a los adultos como responsables del acceso al ejercicio de sus derechos.

Todos los derechos tienen la misma jerarquía y no es posible priorizar unos por encima de otros. El Estado es el primer garante del efectivo cumplimiento de los derechos de los niños, pero también lo son todos los adultos, a cargo de su cuidado, la familia, los docentes, el personal de los servicios de salud, la sociedad civil, las empresas. Toda la sociedad es interpelada desde una mirada que trasciende la compasión y para anclarse desde la perspectiva de derechos. Éste es el verdadero cambio de paradigma.

La CDN ingresa al texto constitucional de nuestro país con la reforma del año 1994. En el año 2005 se sanciona la Ley Nacional 26061 y a partir de allí comienza el andamiaje de todo un sistema de Protección Integral de Derechos que tiene como objetivo promover, proteger y restituir los derechos de los niños niñas y adolescentes.

Ya pasaron 27 años desde que la CDN está en plena vigencia y 12 años desde la sanción de la Ley en nuestro país. Lo cierto es que más allá del importante avance que estos hitos representan, los datos estadísticos no son alentadores. Todavía hay millones de niños que ven restringidas las posibilidades de ejercer sus derechos. En nuestro país 6 de cada 10 niños y adolescentes [1] encuentran limitadas las posibilidades para el ejercicio de sus derechos, principalmente en el plano de la protección, la educación, la vivienda digna y la atención de la salud.

El 20 de noviembre hay mucho que festejar pero también mucho que exigir. Exigir al Estado que, desde su función de garante, genere políticas públicas que respondan a las situaciones que atraviesan las infancias de nuestro país y que promuevan un piso de verdadera equidad para todos los niños y niñas.

Lic. Alejandra Perinetti, Directora Nacional de Aldeas Infantiles SOS Argentina

[1] Observatorio de la Deuda Social Argentina. Pontificia Universidad Católica Argentina. Barómetro de la Deuda Social de la Infancia. 2013

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