Alzheimer:
Estos siete hábitos previenen posibilidades de padecerlo

Un estudio de las universidades de Mississippi y Texas indica cómo reducir la probabilidad de sufrir esta alteración de la capacidad para recordar, pensar o tomar decisiones, aunque el riesgo genético de una persona sea elevado.

Una investigación sobre el riesgo genético de sufrir demencia y la influencia de los hábitos de vida publicada en mayo y elaborada por investigadores de los centros sanitarios de la Universidad de Mississippi y de la de Texas pone de manifiesto algo que los neurólogos ya sospechaban: por muy alto que sea el riesgo que tiene una persona de sufrir alzhéimer, si mejora sus hábitos de vida, puede reducirlo notablemente.

Estos buenos hábitos los suelen recomendar, sobre todo, los cardiólogos, pero cada vez resulta más evidente que sirven también para prevenir otros problemas; en este caso, referidos a la salud cerebral.

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Los siete sencillos hábitos de vida (Life’s Simple Seven, en inglés) consisten en:

1)comer de forma saludable

2)no tener sobrepeso

3)no fumar

4)hacer actividad física

5)controlar el colesterol

6)Monitorear la presión sanguínea

7)reducir el azúcar en sangre.

Las dos universidades, unidas a la John Hopkins, a la Universidad de Minnesota y a la de Carolina del Norte, han llevado a cabo un seguimiento a más de 11.000 personas durante casi tres décadas (desde 1987 hasta 2019), cuando los participantes tenían entre 45 y 65 años, como explica Adrienne Tin, profesora de la Universidad de Mississippi e investigadora principal del estudio. Los neurólogos consultados destacan el tamaño de la muestra analizada y el periodo de seguimiento, pero coinciden en que las conclusiones del estudio “constatan lo que manda el sentido común: que, si uno lleva un estilo de vida saludable, aun teniendo un riesgo para padecer una enfermedad como el alzhéimer, ese riesgo disminuye”, como resume el portavoz de la Sociedad Española de Neurología, Guillermo García Ribas.

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El estudio se centra en el riesgo existente por tener la proteína APOE. “Si heredás un APOE 4 de tu padre y un APOE 4 de tu madre, tenés un factor de riesgo entre dos y cinco veces mayor de tener la enfermedad comparado con la población general, pero eso no quiere decir que la vayas a tener. Si tenés por ejemplo, dos APOE 2, tienes menos riesgo que el que tiene dos APOE 4″, explica Sánchez Alonso.

García Ribas aclara que “el pico de incidencia de esta enfermedad se sitúa en torno a los 75 u 80 años, pero no todas las personas que llegan a esa edad van a tener deterioro cognitivo o alzhéimer”. Según la Sociedad Española de Neurología, cada año se diagnostican en dicho país unos 40.000 nuevos casos de alzhéimer. Entre un 3% y un 4% de la población de entre 75 y 79 años está diagnosticada. En los mayores de 85 años, la cifra alcanza un 34%, y casi un 40 en los que superan los 90 años. Según un informe del Ministerio de Sanidad de España, el número de personas afectadas en España por el alzhéimer supera las 700.000 personas entre los mayores de 40 años.

El siguiente paso para los investigadores que han alcanzado estas conclusiones es analizar el aspecto social de la demencia. Según explica Tin, “los factores sociales pueden ayudar a que las personas mejoren sus siete hábitos, como el acceso al sistema sanitario y a una buena alimentación en su barrio”. La neuróloga Sánchez Alonso coincide en que, además de eso, el acceso a la educación puede influir en que los individuos adquieran mejores hábitos de vida: “Hemos pasado de poblaciones que tenían pocos estudios a poblaciones que están escolarizadas, y eso es un factor que podríamos llamarlo protector frente a la enfermedad. Es difícil medirlo y mostrarlo en un estudio, pero, ante la misma carga de enfermedad en el cerebro, las poblaciones con menos nivel de estudios tienen síntomas mucho antes”.

Serverlujan, Servicio ténico informático