Funes, mucho mas que un cuento ficcional

“A mediados del siglo XX, Borges ya planteaba que pensar es abstraer y que para poder recordar es necesario olvidar”. Funes, El memorioso es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges. Apareció en Ficciones, una colección de cuentos y relatos del autor publicados en 1944. Según Borges, esta pieza literaria es una larga metáfora del insomnio».

El sueño sirve para depurar la mente de cosas que no necesitamos recordar, cosas que de conservarlas no podríamos seguir viviendo.
Ireneo Funes, recordaba cada cosa de este mundo visible con la misma nitidez con la que cada uno de nosotros ve la realidad de cada día. Pero no solo recordaba lo visible de un modo perfecto y preciso, sino cada olor, sabor, sonido y hasta el estado anímico con el que observabo cada escena. Y aunque esto pareciera demasiado, también este memorioso Funes, recordaba cada recuerdo y así hasta el infinito. Desesperado por tremenda carga de la que no podía escapar, decidió encerrarse en una oscura pieza para evitar más imágenes que sobrecargaran su mente.

Este fenómeno consistente en el incremento en el recuerdo neto. se llama hipermnesia. Funes es un cuento de ficción, pero también es una manera clara y precisa de experimentar como lectores, el terrible peso del recuerdo absoluto. Funes, dormía y cada sueño al despertar era una pesadilla que se tornaba realidad. Funes no podía pensar, tampoco recordaba. Funes vivía cada instante de su vida como un presente continuo. El pasado era cada vez un presente nuevo y el presente por consiguiente un aquelarre de tiempos dispares.

El físico y neurocientífico argentino Rodrigo Quian Quiroga, profesor de bioingeniería de la Universidad de Leicester, en Gran Bretaña, que analiza el célebre cuento. Funes, que entre sus lineas dice «era incapaz de ideas generales, platónicas» y al que «le molestaba que el perro de las tres y catorce (visto de perfil) tuviera el mismo nombre que el perro de las tres y cuarto (visto de frente)», nosotros tendemos a recordar personas, hechos y lugares genéricos, pero olvidamos los detalles”, dice el Dr. Quiroga.
Borges dice en Funes: “Dos o tres veces había reconstruido un día entero; (…) cada reconstrucción había requerido un día entero”…
El Dr. Quiroga se maravillo al descubrir que unos de los lomos de los tantos libros que había en la biblioteca personal de J L Borges, era “The mind of man”, de Gustav Spiller, editado en 1902.
Allí, con su característica letra pequeñita, Borges marco “Memorias de una vida entera, pág. 187″, en donde Spiller calcula la cantidad de recuerdos que podría tener de su vida Borges desarrolla esta idea en Funes. Conclusion que solo con la tecnologia del presente se pudo lograr.
Borges escribió FUNES EL MEMORIOSO en 1944.

Luciano Cavido

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