biodiversidad

Columna de opinión: En el camino de la biodiversidad

El planeta se enfrenta a una acelerada desaparición de sus ecosistemas y a la irreversible pérdida de su valiosa biodiversidad.

La biodiversidad o diversidad biológica es la variedad de la vida. Este concepto incluye varios niveles de la organización biológica. Abarca a la diversidad de especies como microorganismos, hongos, plantas y animales que viven en un espacio determinado, a su variabilidad genética, a los ecosistemas de los cuales forman parte las especies y los paisajes o regiones en donde se ubican los ecosistemas. También incluye los procesos ecológicos y evolutivos que se dan a nivel de genes, especies, ecosistemas y paisajes.

La biodiversidad posee un valor intrínseco independiente de las necesidades de los seres humanos. Asimismo, constituye el sustento de la mayoría de las actividades humanas y la base de una gran variedad de bienes y servicios ambientales que contribuyen al bienestar social. Provee materias primas, alimentos, agua, medicamentos, materiales para la construcción, combustibles, entre muchos otros. También aporta servicios ecológicos relacionados con las funciones de los ecosistemas, como la regularización del clima, la fijación de CO2, la recuperación de la fertilidad del suelo, la amortiguación de las inundaciones y la descomposición de residuos. Además brinda un aporte clave para mantener la variedad de recursos genéticos de cultivos.
La biodiversidad también posee valores intangibles, aquellos difíciles de cuantificar en términos materiales: los valores éticos, estéticos, recreativos, culturales, educativos y científicos.
Por lo tanto, conservar y utilizar sustentablemente la biodiversidad es una forma de preservar la estabilidad de los ecosistemas de los cuales se obtienen los servicios esenciales para el desarrollo humano.

Las causas que generan esta pérdida de biodiversidad radican tanto en la falta de articulación de estrategias de desarrollo social con la conservación de los servicios ambientales que provee la biodiversidad, como con los efectos que el propio ser humano genera en el ecosistema global.
Debemos tomar conciencia de la importancia de la biodiversidad. El Estado argentino debe elaborar un inventario de los recursos genéticos del país, creando la correspondientes base de datos. Asimismo, deberá sancionar una ley nacional, acompañando las disposiciones de la Convención sobre la Diversidad Biológica, que proteja la riqueza genética de nuestro país para su beneficio sustentable y poder establecer un efectivo control con las correspondientes sanciones, en caso de incumplimiento respecto a su extracción y uso.
Aún hay mucho por hacer. Se requiere definir indicadores clave para la determinación de la reducción o no en la tasa de pérdida de biodiversidad; articular y coordinar iniciativas de conservación y uso sostenible de la biodiversidad con otros sectores involucrados como el sector privado o los ministerios de desarrollo y economía de los países; definir acciones prioritarias, que incluyan estrategias prácticas de implementación de estos procesos.
Es necesario contar con el apoyo de cada ONG o organización y en especial de cada individuo para lograr reducir la pérdida de biodiversidad. Cada uno de los seres humanos tiene un papel en este proceso, evitando la presión sobre los recursos naturales y, en definitiva, manteniendo una actitud más responsable con el ecosistema global. Recordemos que ahí radica la clave de la supervivencia humana como especie y la del resto del planeta.

Cristián Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social (Periodista).

Comentarios

Te puede interesar

liberalismo verde

El liberalismo verde, una ideología que se transforma

¿El liberalismo debe acotar al Estado o a los poderes fácticos? ¿Es una obligación liberal …