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Día Mundial de la Salud: incorporar buenos hábitos para un cuerpo sano

Las elecciones que hacemos cada día impactan en nuestra calidad de vida. El conocimiento sobre hábitos saludables y su incorporación a nuestra rutina permitirá vernos y sentirnos bien. El 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, buen momento para reflexionar sobre ¿cómo logramos un bienestar corporal a partir de la modificación de nuestros hábitos?

Lo haremos al tener en cuenta tres cuestiones básicas:

· Comer variado: nuestro cuerpo necesita más de 40 nutrientes diferentes por lo que hay que elegirlos de manera equilibrada, permitiendo el aporte de todos los grupos alimentarios en proporción justa y sin realizar prohibiciones de ningún grupo. Se recomienda la ingesta adecuada de hidratos de carbono sin diabolizarlos. Además, se aconseja comer al menos 5 raciones de frutas y verduras por día, que son las encargadas de proporcionar nutrientes protectores. Las porciones de cada alimento deben ser moderadas para facilitar comer un poco de cada grupo sin tener la necesidad de eliminar alguno de ellos.

· Beber agua: es fundamental el rol de la hidratación en nuestra salud. El agua conforma entre un 65/70% de nuestro cuerpo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda en forma generalizada el consumo 1,5 a 2,5 L de agua por día, además de la contenida en los alimentos. Ingerir la cantidad adecuada de líquido diario, además de saciar la sed, favorece la digestión y eliminación de los desechos, y regula el buen funcionamiento de las células. Otras opciones para ingerir líquido son las bebidas dietéticas, pero éstas no deben sustituir el aporte de agua.

· Realizar actividad física: El ejercicio físico moderado ayuda a quemar calorías que son las que pueden dar lugar a un aumento de peso. Un nivel adecuado de actividad física ayuda a reducir el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, diabetes, al tiempo que logra el bienestar corporal y mental. Además mejora la salud ósea.
Los hábitos alimentarios no son mágicos, son consecuencia de un trabajo consciente y un compromiso constante con nuestro bienestar. Hay que ponerse a trabajar y cambiar por hábitos saludables para lograr nuestra mejor versión de un cuerpo saludable.
Hay que acompañar al paciente no sólo en el cambio de alimentación, sino también en la realización de actividad física, delimitando pautas y objetivos alcanzables, mesurables para poder ver resultados. El peso adecuado dependerá de muchos factores tales como el sexo, la altura, la edad y la genética.

El mensaje es simple: si estas ganando peso, tenés que comer moderadamente y ser más activo. El cambio empieza en nosotros.

Por la Dra. Virginia Busnelli (MN 110351), Médica especialista en Nutrición. Directora Médica de CRENYF

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